La garantía en los aplazamientos y fraccionamientos de impuestos.

Hasta ahora, cuando se trataba de pedir un aplazamiento o fraccionamiento de una deuda tributaria siempre cifrábamos en 18.000 € la frontera entre la necesidad o no de aportar garantía para que el aplazamiento o fraccionamiento fuese concedido. Esto hacía que en muchas ocasiones, a la hora de pagar los impuestos, los contribuyentes en forzaban la situación en deudas poco superiores a los 18.000 € para pagar el exceso y aplazar el resto.

Desde hoy, 21 de octubre de 2015, el límite para la exención de la obligatoriedad de aportar garantía en solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento se eleva hasta los 30.000 €. A la hora de justificar esta modificación, en el BOE se apunta lo siguiente:

La presente orden tiene como objeto mantener la finalidad última de la exención prevista, que no es sólo la agilización del procedimiento de gestión de estas solicitudes, impulsando su gestión automatizada, sino también otorgar facilidades al obligado al pago para el cumplimiento de sus obligaciones de derecho público ante dificultades económico financieras de carácter transitorio. A este respecto se considera necesario elevar el límite de la citada exención de la obligación de aportar garantías.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que el tiempo transcurrido denota cierta obsolescencia del límite actualmente vigente, por lo que se requiere su actualización.”

Sí debe tenerse en cuenta que el juego de los 30.000 € no se calcula deuda por deuda o liquidación por liquidación, sino que se acumulan las deudas tributarias de un concreto obligado al pago.

En cualquier caso y considerando que la aportación de estas garantías no es ni fácil ni barata, no podemos sino celebrar esta medida, especialmente cuando se toma en un momento donde los anuncios legislativos suelen jugar en contra del contribuyente.